Junio 5, 2026
Muchos padres comparten la misma preocupación: “Mi hijo(a) no juega como otros niños.”
Puede alinear juguetes, enfocarse en partes de los objetos, evitar el juego simbólico o preferir jugar solo. Para familias con niños pequeños con autismo, especialmente entre 18 meses y 6 años—esto suele ser una de las primeras señales de que se necesita apoyo.
La buena noticia es que el juego puede desarrollarse y ampliarse cuando se apoya de forma respetuosa y adecuada al desarrollo.
El juego es una habilidad que se desarrolla con el tiempo. En niños con autismo, desafíos en:
pueden influir en cómo juegan.
Esto no significa que no puedan aprender a jugar, sino que necesitan apoyo intencional y basado en la relación.
En Playability Behavior & Learning, el juego es el centro del aprendizaje.
Utilizando modelos con respaldo científico como:
apoyamos a los niños al:
Este enfoque ayuda a los niños a participar, comunicarse y jugar de forma más flexible y significativa.
La terapia en el hogar permite:
El progreso puede incluir:
Estos avances crean una base sólida para el desarrollo futuro.
Las familias de Lehi, Alpine y Highland nos eligen por:
Si te preguntas si el desarrollo del juego de tu hijo(a) necesita apoyo, te invitamos a agendar una consulta y conocer cómo el ABA basado en el juego puede marcar una diferencia real.